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Contame tu condena, decime tu fracaso…

¿Alguna vez pasaste un papelón, o a alguien le pasó en una milonga?

Tal vez un desencuentro, algo gracioso, embarazoso o algo terriblemente vergonzoso que puedas contar?

Animate y contanos como fue, dale.. 😉

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comentarios (7)

  • Drjotais

    Hace unos años conocí a una bonita y delicada milonguera por internet, charlamos, nos contamos nuestra pasión por el tango, y al rato la invite para ir a Vieja Viola ( milonga muy conocida de Montvideo ) acepto y yo loco de contento esperando que llegue el sabado.
    El sabado a las 22hrs como habíamos acordado, llegue con mis mejores pilchas, bien bañado, arreglado, me corte el pelo, un poquitin de perfume … era mi gran noche !
    Llegué y fui a la mesa que había reservado, pedi un trago y con muchos nervios me sente a esperar a la bella milonguera, quizas los nervios o la poca luz me jugaron una mala pasada, miro para atras y vi a una mujer sola y me correspondió la mirada, bue, me dije , vamos a bailar una tandita para hacer tiempo , la invito y se levanta, voy a su encuentro y ….. horror ! que es esto ??? es una mujer muy alta y fea o es un travesti ???
    Sin pensarlo sali a bailar, me pasaban mil cosas por mi mente … es o no ??? todo el mundo me esta mirando, no no no !!! Me meti en el medio de la pista y ese tango me parecio que duro una hora mas o menos. Transpiraba copiosamente, livido, duro como un enyesado, rezaba para que no llegara mi chica en ese momento !!!
    Termino dicho tango, dije muchas gracias y corri despavoridamente para mi mesa.
    A los poquitos minutos llego mi milonguera y no le dije nada.
    De todos modos segui mirando con disimulo a la persona que había bailado conmigo y no pude salir de la duda.
    Realmente nunca había pasado una situación similar.
    jajaja ! ahora me rio !

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  • Rosa Molina

    Mi amiga Paloma y yo fuimos, en una noche muy acelerada después de haber bebido unas copas, a una milonga ubicada en un extremo de la ciudad.
    Era ya muy de noche, alrededor de las dos de la madrugada, Apenas se veían personas por las calles; eso si íbamos un poco deprisa y mi amiga daba buen ritmo a su coche.
    Según nos habían contado algunos amigos era una milonga nueva y bastante grande; pero nos costo mucho localizarla.
    Era una casa con un gran portalón, como las puertas antiguas que existen en algunos pueblos de España. Nada más verla me gustó pero todavía nos quedaban unos minutos porque estábamos aparcando el coche antes de entrar. Al final aparcamos y traspasamos la puerta encontrándonos con un gran patio rodeado de pequeñas palmeras. Al lado y colgada de una escarpia, se encontraba una jaula con un jilguero medio acurrucado bajo la penumbra de la noche.

    Mi amiga bajo esa oscuridad, y con una visión a medias, empezó cautelosamente a desabrocharse los primeros botones de su blusa. Me la quedé mirando de reojo, con cara de sorpresa, pero no la dije nada. Paloma quería estar resultona y por mi parte no la quería importunar. Creo, en ese momento, se pasaba un “pelín”.
    A mi me daba igual, siempre soñando una y otra vez para ser la mejor del mundo bailando pero ahí estaba intentándolo. Tal vez mi amiga tuviese razón de transformarse. Un buen escote llamaba más la atención a un hombre que un buen baile de tango. No se si era verdad o si era mentira había que comprobarlo.
    Seguro que todo se vería cuando entrásemos al salón, si es que ella quería terminar de emperifollarse del todo.
    ¡Por fin! llegamos. Era un salón espléndido. Yo sin escote y mi amiga enseñando casi todos sus encantos eróticos personales. Como siempre ocurre, nos ofrecieron una mesa y nos sentamos. Que paso. Lo que tenía que pasar que todos los hombres querían bailar con ella y no conmigo. Yo sentadita; sin escote y con cara de resignación budista esperando a que viniera…alguno. Si es que alguno quería mirarme para bailar un tango conmigo ¡Ah! pero con la “botonadura completa” y soñando ser la mejor del mundo en el tango.

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  • Marita

    Varias veces en La Glorieta, me sacó a bailar un tipo con peinado rasta, nunca quise bailar con el porque me daba cosa… esas trenzas en la cara, que se yo…
    Una noche venia planchando y acepté, POR DIOS COMO BAILA !!!
    me marcaba como nadie, parecía que estaba en las nubes…
    A vos Rasta… no me acuerdo tu nombre… te voy a estar esperando, Papi !!!

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  • Ana M.

    Miguel Angel C. de Sunderland, no salgo a bailar con vos porque tu aliento es horrible, anda a un dentista. Te lo tenia que decir.

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  • Chirola

    Organizaba una milonga hace tiempo, y todas las noches la mejor mesa al lado de la pista la copaban 4 caballeros elegantemente vestidos, que comian y chupaban de lo lindo, pero no bailaban.
    Una noche me cansé y les sugerí cambiarse de mesa.
    De ninguna manera, me dijo unos de ellos, entonces les pregunté por que no bailaban.
    El mismo me dice, mira, cada uno de nosotros tiene su achaques, artritis,artrosis… no bailamos porque no podemos, pero venimos todas las noches a ver bailar a los demás y recordar viejos tiempos. Pero no te preocupes, ahora pagamos y nos vamos.
    Me dio tanta vergüenza que no sabía como disculparme.

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  • Maria T.

    Nunca me fue bien en Cochabamba 444… planche como en tintoreria.
    La ultima vez con un amiga, confiamos en que ibamos a encontrar algun conocido y asi fue, encontré solo uno, pero el muy turro no me saco a bailar. Lo miré, lo saludé hasta me pare y charlé con él cuando lo tuve a tiro,… lo único que logré es una promesa… en un rato te saco… todavia estoy esperando.

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    • Vivi

      Maria: Lamento decirte pero te sugiero que tomes unas clases porque evidentemente algo no les gusta a los muchachos en tu forma de bailar… suerte!! Un abrazo!!

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